Y sin mas excusas se marchò...
Aquella tarde todo parecìa niebla, bajo una enorme capa de humo, sentì aquel perfume que dejaba en mi ropa.
Las flores marchitas frente aquel mantel redoblaban aun mas el otoño entrante.
Mi mirada se perdìa en aquel espacio blanco.
Todo blanco.
Cuando me encuentro sola parece que el mundo se hace un solo hielo gigante, frìo, metàlico, inmovil.
Como aquella gran imagen de paredes blancas, vacìas, de aire nostàlgico que impulsa a los recuerdos para que queden en ese mismo aire, flotando, torturando, una y otra vez
como un cassete, dejar la imagen en pausa y rebobinar, asi, mil veces y otra mas.
Espiralados compaces devuelven el mismo sonido.
2 manos se chocan, un alma se envuelve
Se golpean , pero solo intentan acariciarse, por ultima vez.
Busca refugio, se pone en posiciòn fetal.
Se llora mientras cantan su cancion de cuna
se enfrentan al mundo temerosos, piden espacios, gatean, hasta que al fin logran caminar
jueves, 12 de junio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)