jueves, 12 de junio de 2008

Blancos..

Y sin mas excusas se marchò...
Aquella tarde todo parecìa niebla, bajo una enorme capa de humo, sentì aquel perfume que dejaba en mi ropa.
Las flores marchitas frente aquel mantel redoblaban aun mas el otoño entrante.
Mi mirada se perdìa en aquel espacio blanco.
Todo blanco.
Cuando me encuentro sola parece que el mundo se hace un solo hielo gigante, frìo, metàlico, inmovil.
Como aquella gran imagen de paredes blancas, vacìas, de aire nostàlgico que impulsa a los recuerdos para que queden en ese mismo aire, flotando, torturando, una y otra vez
como un cassete, dejar la imagen en pausa y rebobinar, asi, mil veces y otra mas.
Espiralados compaces devuelven el mismo sonido.
2 manos se chocan, un alma se envuelve
Se golpean , pero solo intentan acariciarse, por ultima vez.
Busca refugio, se pone en posiciòn fetal.
Se llora mientras cantan su cancion de cuna
se enfrentan al mundo temerosos, piden espacios, gatean, hasta que al fin logran caminar

6 comentarios:

Víctor Ariel Pagano dijo...

Se golpean , pero solo intentan acariciarse, por ultima vez...Me mato eso...Si lo habré sentido...Muy hermoso...

Juan Manuel dijo...

Aprender a caminar...

Yo creo que es algo que este tipo de experiencias le enseñan a uno. A caminar, a mirar para atrás no con odio ni con despecho, sino con ¿alegría? por haber encontrado a otra persona y transitado juntos un camino. También, a mirar para adelante, por más que sea duro el trayecto en el cual dos caminos dejan de estar juntos, para separarse; y si es posible, seguir viendo en ésa persona alguien muy especial; alguien en quien confió su ser.

Oh, "No engaña la flor marchita, al hombre que gozó con su vista"..

Unnamed sob dijo...

Aquel aquella aquel amor y aquel desamor están llenos de refugios ya tan concurridos.
Pero creo que hay formas genuinas de enfrentar el dolor, hay que buscar en el medio del campo el punto exacto donde va a caer el relámpago que te cicatrice.
La gente ya está muy acostumbrada a ver al otro sangrar y sólo te va a confortar.
Es como dice juan manuel, hay que encontrar la forma de interpretar las cosas de manera que ya no duelan, y alejarse de lo que sigue doliendo.

Diego Torrent dijo...

¿Gigante, frío, metálico e inmóvil?
¡Debe ser el rastrojero de mi marido cuando nos quedamos barados en la avenida Padua! Mirá ni te cuento, teníamos el calefón agarrado con una manguera y el techo que se nos volaba. Mejor ni recordarlo, pero lo que vos escribiste me parece muy profundo y certero. Yo de estas cosas no entiendo, pero seguí así, ¡que seguro que vas por buen camino!

Agemo dijo...

Que vuelo poetico, me encanto nena, segui asi!, te mando un afectuoso saludo desde la cueva en el medio de la montaña donde me encuentro y donde intento bajo todos los medios explayar mis plegarias al mas glorioso y gran creador del universo Jah RastafarI. Un abrazo en serio...

Marlos - latinoamericano dijo...

Bellisima construcción!! Esta hermoso el texto! Escribí más!
Beso!